Este sitio no usa cookies.
Ninguna. Literalmente
No hay una sola cookie en este sitio. Tampoco analítica, ni píxeles de
redes sociales, ni mapas de calor, ni nada que guarde información en tu
navegador: ni localStorage, ni sessionStorage, ni
bases de datos locales.
Por eso no verás ningún aviso de cookies al entrar. No es un descuido: es que no hay nada que consentir.
Entonces qué pasa cuando entras
Tu navegador descarga el texto, los estilos, las imágenes y los vídeos desde nuestro servidor, los pinta y ahí acaba. No abrimos ninguna sesión, no te asignamos ningún identificador y no podemos reconocerte si vuelves mañana.
Como cualquier servidor web, el nuestro registra las peticiones que recibe —hora, página pedida, dirección IP y tipo de navegador— en los registros técnicos que sirven para detectar averías y ataques. No los usamos para seguirte ni los cruzamos con nada.
Hay que confirmar qué registros guarda de verdad el proveedor de alojamiento que se acabe contratando y cuánto tiempo los conserva, y ajustar el párrafo anterior a la respuesta.
Lo único que se pide fuera: las tipografías
El sitio usa dos familias tipográficas, Amiri e
Inter, que se descargan de Google Fonts. Eso implica dos
peticiones a servidores de Google —fonts.googleapis.com para la
hoja de estilos y fonts.gstatic.com para los archivos de
fuente— y en esas peticiones Google recibe tu dirección IP y los datos que
cualquier servidor ve al servir un archivo.
Google Fonts no instala cookies y Google declara que no usa estas peticiones para publicidad. Aun así, es una conexión a un tercero y nos parece correcto decirlo en lugar de omitirlo.
Se puede eliminar por completo: alojando los dos archivos de fuente en nuestro propio servidor, el sitio dejaría de hablar con Google y además ahorraría dos preconnect y un salto de red en la carga. Es una media hora de trabajo y una mejora tanto de privacidad como de rendimiento. Hay que decidirlo.
Cuando pulsas «Conversemos»
Todos los botones del sitio abren una conversación de WhatsApp. En ese momento sales de aquí y entras en una aplicación de Meta, con sus propias cookies, sus identificadores y su política de privacidad, sobre las que no tenemos ningún control.
Mientras no pulses, no se contacta con WhatsApp ni con Meta de ninguna forma: el enlace es un enlace, no un rastreador. Lo que hacemos con lo que nos cuentes en esa conversación está en la política de privacidad.
Cómo comprobarlo tú mismo
No hace falta creernos. En cualquier navegador de escritorio, abre las herramientas de desarrollo con F12, ve a la pestaña Application o Almacenamiento y mira el apartado de cookies para este dominio: está vacío. En la pestaña Network o Red verás todas las peticiones que hace la página, y las únicas que salen de nuestro dominio son las dos de Google Fonts.
Si esto cambia
Si algún día añadimos analítica o cualquier otra herramienta que use cookies, actualizaremos esta página antes de activarla y pediremos tu consentimiento como corresponde.
Nota para quien mantenga el sitio: este documento es verificable y por tanto frágil. En el momento en que se instale una analítica, un chat incrustado, un mapa de Google, un vídeo de YouTube o un píxel de Meta, todo lo que dice esta página pasa a ser falso. Habría que reescribirla, montar un banner de consentimiento previo y volver a revisar la política de privacidad.
Si lo que se busca es solo medir visitas, hay opciones sin cookies y sin datos personales que permitirían mantener esta página tal como está.